
SAO PAULO - La vida de perro puede ser muy deseable en Brasil, donde algunos canes disfrutan de una envidiable agenda social, modelan su cuerpo en spas, se someten a cirugías plásticas y hasta acuden al psicólogo si todo ello no les trae una cotidianidad colmada de alegrías.
Brasil, país líder en diferencias entre ricos y pobres -el 10 por ciento de la población detenta el 50 por ciento de la riqueza y 40 por ciento de los más pobres no alcanza a repartirse el 10 por ciento de los bienes- aplica la misma divisoria de favorecidos y desfavorecidos a su población canina.
Así, ciudades como Rio de Janeiro o Sao Paulo "pueden ser lugares muy buenos para los perros", afirma Luiz Renato Flaquer, quien regenta un negocio de aulas de natación para canes en Sao Paulo.
En sus piscinas, perros recién operados hacen fisioterapia, bellos ejemplares que aspiran a podios en los concursos adquieren musculatura y los gorditos son enviados a bajar de peso. "Hay clientes que reclaman que su perro está muy gordo", justifica Flaquer.
"Igual que las personas se interesan por su belleza, lo hacen con la de sus perros, es parte de la vanidad humana", considera Edgar Brito, cirujano plástico de perros, que atiende desde corte de orejas para que se vean firmes hasta reparación de cicatices. "Somos una veterinaria de élite", asegura.
fuente: http://www.rincondelcurioso.com